Club de carretera III – Anuncio

No levanté el pie del acelerador en toda la noche, tampoco tenía ningún motivo para hacerlo.  El tiempo iba pasando igual que la aguja pasaba de los 160 kilómetros por hora. Durante mi huida hacia ninguna parte me dediqué a ordenar todo lo que había sucedido. Tengo que reconocer que al recordar  el altercado con las putas que querían comerme esbocé una sonrisa que sólo puedo ser interrumpida al sonar la voz del locutor de radio para anunciar algo fuera de lo normal.

“Buenos días, por decir algo. Aún no podemos afirmar con certeza lo que está pasando por eso nuestro consejo es: Si está en la calle corra hasta encontrar un escondite, si ya lo tiene no salga de él y si no tiene escapatoria, lo sentimos.” Me heló las venas, ¿Cómo podían anunciar eso? ¿Sería otra jodida broma radiofónica? Todo el mundo se ha vuelto loco con ésto del fin del mundo pero ¿no explicaría esto lo que pasó anoche? .

¡Joder! ¡Lo que me faltaba! El puñetero coche se ha quedado sin gasolina. Un estruendo me avisó y unos metros después se paró por completo. Sin vehículo, perdido en una carretera secundaria sin rastro alguno de civilización y para colmo con esa “recomendación merodeando mi cabeza. La cosa no podía ir mejor…

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Categorías: Club de carretera, Minirelato, Zombie | Deja un comentario

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