Rutina

Acababa de llegar a casa tras dejar a los niños en el colegio, hoy no tenía que ir a la oficina porque mis juicios terminaron hace una semana. No, no estaba siendo juzgada, trabajaba como abogada para el bufete de abogados de un amigo de la familia. Con mis hijos fuera y mi marido en una entrevista de trabajo caí en la cuenta que era la ocasión perfecta para darme un baño relajante. Romper un poco con la rutina, además me lo merecía: el último caso había terminado con mis fuerzas. Abrí el grifo y dejé que poco a poco se fuera llenando la bañera de agua caliente, eché unas sales que Andrés había comprado para una de nuestras “ocasiones especiales” -las cuales escaseaban desde que se quedó sin trabajo- y esperé hasta que por fin todo estuvo dispuesto para el baño. Cuando estaba a punto de meter un pié en el agua alguien empezó a llamar insistentemente a la puerta.

– ¿Quién será ahora? ¡Maldita sea! para un día que puedo escapar de la rutina…

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Categorías: Minirelato, Rutina, Zombie | Deja un comentario

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