Parada obligatoria (VII)

Ante mi se mostraba la tranquilidad de un sótano inexplorado por aquellos seres. Todo estaba en orden, no faltaba ni un solo detalle, cosa la cual me hacía inquietar aún más. ¿Qué sentido tenía tanto orden en medio de semejante pesadilla? Me fijé en una de las estanterías, había libros cuidadosamente ordenados. La sensación de no estar solo aumentaba por segundos y para colmo el temblor de mi mano hacía que el mechero se apagase continuamente. Al fondo pude distinguir una mesa y sobre ella había un libro abierto, me acerqué. El corazón me latía a un ritmo vertiginoso, no se cuantos pasos había entre mi posición inicial y aquella mohosa madera que sujetaba sobre si un libro no menos inquietante que el resto de la habitación. En cualquier caso, se me hizo eterno el camino hasta poder distinguir algo de aquellas páginas. Cuando por fin estaba a punto de cogerlo, algo sonó tras de mi…

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Categorías: Minirelato, Parada obligatoria, Zombie | Deja un comentario

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