Parada obligatoria (VI)

Un estruendo bajo mis pies fue lo único que obtuve como bienvenida. Ese maldito suelo de rejillas metálicas no podía ser más ruidoso. No estaba seguro de lo que podía encontrarme ahí abajo y para colmo ya estaba anunciando, a bombo y platillo, mi llegada. El ambiente era bastante asfixiante y , aunque no podía ver nada, tenía la extraña sensación de que alguien me estaba observando. Quería salir de dudas y buscaba a tientas en la pared algo que se pareciese a un interruptor de la luz, no encontré nada. Empecé a buscar en mis bolsillos cualquier cosa con la que iluminar aquel habitáculo. El frío y los nervios se apoderaban de mi, jugando con mis dedos hasta convertirlos en el ballet más torpe de cuantos existieran. De repente toqué algo parecido a un mechero en uno de mis bolsillos. Lo saqué corriendo y lo encendí…

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Categorías: Minirelato, Parada obligatoria, Zombie | Deja un comentario

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