Esa mirada…

La visión en mi recuerdo de sus ojos inyectados en sangre aún me hace estremecer. Me observaba como si el alma hubiera decidido escapar de su cuerpo hacia un lugar aún desconocido por el ser humano. No sé como tuve fuerzas para apretar ese gatillo pero, tras el estruendo del martillo golpeando la bala, acabé con la poca vida que quedaba en su mirada.

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Categorías: Minirelato, Zombie | Deja un comentario

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